
Todavía hay un amplio sector que no ha tomado una postura. Lo que ocurra el viernes a nivel nacional podría ser bisagra para el futuro justicialista en Mendoza.

Lograr la unidad en la provincia no ha sido una tarea sencilla. El Partido Justicialista ha perdido fuerza en los últimos tiempos y las diferencias entre el presidente Alberto Fernández y la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner ha aportado mayor confusión.
Está claro que los dirigentes alineados con La Cámpora acompañarán a Cristina, pero gran parte del PJ local todavía no tiene en claro qué postura tomar. Muchos buscaron diferenciarse de las posturas económicas de Alberto, sin la necesidad de ponerse en la verede de enfrente.
Si existen decisiones de la vicepresidenta a nivel nacional el próximo viernes, ese podría ser un punto de inflexión. Mientras tanto, la presidenta del partido en Mendoza, Anabel Fernández Sagasti; ha mantenido reuniones con algunos intendentes y referentes para diagramar la estrategia a seguir.



