Cerro Amarillo: la esperanza mendocina en la exportación

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La producción de cobre en Malargüe podría colocar a Mendoza en el mapa mundial, con números y potencial de gran escala. No afectará cursos de agua ni glaciares.

El Gobierno de Mendoza busca aprovechar el enorme potencial de su territorio en recursos minerales y el proyecto de Cerro Amarillo es un paso clave para el desarrollo económico de la provincia. Con la aprobación de la Declaración de Impacto Ambiental, el Ejecutivo planea explorar un yacimiento ubicado en la misma formación geológica en la que se encuentran algunas de las principales minas de cobre de Chile, con el objetivo de determinar el volumen y la calidad del mineral demandado por grandes potencias como China y Estados Unidos.
La provincia de Mendoza cuenta con un enorme potencial para explotar uno de los minerales con mayor demanda a nivel mundial: el cobre. El proyecto Cerro Amarillo, ubicado a 60 kilómetros de Malargüe, fue enviado al Senado con la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) para su aprobación. Esta propuesta estaría trabajando bajo la Ley 7722, con un sistema que no afectará cursos de agua ni glaciares.
De acuerdo a un informe de la consultora Wood Mackenzie, se prevé que la demanda de cobre se multiplicará por cinco en los próximos años debido a la fabricación de vehículos eléctricos, la transición del sector productivo de fuentes de energía fósil hacia alternativas renovables o de menores emisiones de CO2, el almacenamiento energético y el aumento de la instalación de redes eléctricas.
Los estudios previos indican que Cerro Amarillo es un yacimiento de pórfidos de cobre, que son la principal fuente de cobre a nivel mundial y que se han formado en zonas de colisión de dos placas terrestres. Además, se encuentra fuera de las cuencas de los ríos Atuel y Malargüe, por lo que no existe ninguna potencial afectación del agua en el Sur mendocino.

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