
Buscando fortalecer el sistema de distribución del agua en Mendoza, se adquirieron equipamientos por $1.000 millones, que se suman a otros $1.000 millones en obras de red de distribución.

El Gobernador de Mendoza, Rodolfo Suárez, se unió al superintendente general de Irrigación, Sergio Marinelli, para anunciar una inversión monumental de $1.000 millones destinada a la mejora del sistema de distribución de agua en la provincia.
El monto se usó para la adquisición de 16 vehículos especializados, cuyo propósito principal es fortalecer las labores de operación y mantenimiento del sistema hídrico. Estos vehículos, parte integral del Programa de Fortalecimiento a las Inspecciones y Asociaciones de Cauce, serán esenciales para mantener un servicio óptimo para los usuarios del agua en Mendoza.
El mandatario provincial subrayó que esta inversión se suma a los $1.000 millones previamente asignados para obras en la red de distribución, resaltando la importancia de estos trabajos que abarcarán múltiples puntos estratégicos, contribuyendo tanto al mantenimiento como a la creación de nuevos cauces.
«En Mendoza, es de vital importancia invertir en el agua, no solo como recurso esencial para la vida, sino también como pilar fundamental de nuestra agroindustria», enfatizó Suárez.

Durante la presentación, también estuvieron presentes figuras clave del gobierno y la gestión hídrica en la provincia, incluido el ministro de Hacienda y Finanzas, Víctor Fayad; la jefa de Gabinete del Departamento General de Irrigación (DGI), Marité Badui; el presidente de Agua y Saneamiento de Mendoza (AYSAM), Alejandro Gallego; el vicepresidente del Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS), Mario Draque, y el senador nacional Alfredo Cornejo.
Sergio Marinelli, superintendente general de Irrigación, proporcionó detalles sobre la distribución de los nuevos equipos. «Las máquinas más grandes estarán destinadas principalmente a los ríos y canales de gran envergadura. Cada río contará con un equipo, y dispondremos de respaldo adicional para garantizar asistencia constante, especialmente en un año que se pronostica con un alto caudal de agua en los ríos. «, explicó.
Marinelli destacó la importancia estratégica de esta inversión: «En medio de la variabilidad climática, debemos prepararnos para tiempos en los que la disponibilidad de agua será menor. La clave es almacenar el excedente en años de abundancia para asegurar su uso en momentos de escasez» .



