
Rivadavia festeja 138 años de vida, con una historia muy rica que tiene muchos aspectos para admirar. Lo celebra su gente pujante, emprendedora y siempre de pie para seguir progresando.

Todo empezó en la parte alta del Río Tunuyán, en la zona conocida por los Huarpes como «Juranco». Como en la mayoría de los casos, la historia de Rivadavia comenzó mucho antes de la fundación, incluyendo posteriormente la colonización española a partir 1561. Ese año llegaron los primeros encomenderos, entre ellos, Pedro Moyano Cornejo.
El primer asentamiento se genera en esa zona, pero con el paso del tiempo la parte urbana se mudó a la zona conocida como La Ramada. Los criollos trajeron una etapa nueva de organización política, social y administrativa, puntales fundamentales para lo que se conocería como «San Isidro», que luego derivaría en el departamento de Rivadavia a partir de la determinación de la legislatura de Mendoza, el 18 de abril de 1884.
La llegada del ferrocarril, el empuje de las 36 escuelas que se generaron y los más de 500 emprendimientos productivos que habían ya en la década del 60, fueron construyendo un departamento que fue motor económico y cultural de Mendoza, con galardones y personajes que alcanzaron renombre internacional. La pujanza constante de su gente y la historia que lo respalda son el combustible suficiente para nunca detener la marcha y aspirar a un progreso constante en el este.



