
La falta de dólares podría ser solucionada con la extracción de este mineral. Pero su producción a gran escala es compleja y la Argentina necesita de inversores.

Es el oro blanco que brilla en el noroeste y quiere convertirse en un gran generador de dólares para la Argentina. Junto a la producción agropecuaria y los hidrocarburos de Vaca Muerta, el litio es un mineral que, de la mano de la demanda global asociada a las nuevas tecnologías de movilidad sustentable, prometen posicionar al país como un jugador de peso en el mundo que viene, con la esperanza de atraer inversiones internacionales.
Las proyecciones ubican la cadena del litio como uno de los complejos de mayor capacidad exportadora en el mediano plazo. Según datos oficiales, en 2022 las exportaciones de litio superaron los US$696 millones, una cifra que más que triplica (creció un 234%) a los US$208 millones de 2021. De acuerdo con los números de la Secretaría de Minería, representó el 18% del total de exportaciones mineras del país.
En la actualidad, el país cuenta con dos proyectos activos en etapa de producción, que en conjunto ofrecen el 5,9% de la producción global de este mineral, de acuerdo con los datos de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM). De esta manera, la Argentina se ubica como el cuarto productor global.



