
La piel de los pies es tan importante como la de otras zonas, pero la cuidamos mucho menos dando lugar a afecciones como los talones agrietados o secos.

En la piel de los pies tenemos un mayor número de células adiposas que en el resto del cuerpo. Este espesor permite amortiguar el continuo roce al caminar, llegando a ser 50 veces más gruesa que la piel de la mejilla.
Los talones agrietados son una alteración de la dermis que se produce cuando la piel de los pies está tan seca y dura que se empieza a desgarrar o fracturar de manera perpendicular. Debido a esta falta de hidratación y a la pérdida de elasticidad en la piel, aparecen grietas que pueden venir acompañadas de dolor y, en ocasiones, de sangrado.
Algunos de los síntomas que nos lo indican son la descamación, picor, enrojecimiento, rugosidad y grietas (en los casos más extremos).
Hay muchos factores por lo que nos pasa esto.
Las personas con pie diabetico pueden ver afectado el estado de su piel, personas que sufren problemas circulatorios. También, los medicamentos o tratamientos como la diálisis, la quimioterapia o la radioterapia también pueden provocar efectos secundarios en la piel como la deshidratación.
Tipo de calzado, según el tipo de suelaque utilicemos, su amortiguación o el uso frecuente de sandalias descubiertas por el talón.
Evitar el agua muy caliente y baños de larga duración. No es recomendable utilizar agua muy caliente para lavarse los pies y darse baños de larga duración, puesto que pueden ayudar a eliminar la hidratación natural de la piel.
La alimentación es muy importante para el correcto funcionamiento del organismo en general.
Beber entre 1,5l o 2l de agua al día. Este hábito, recomendable durante todo el año, cobra mayor importancia en verano. También es beneficioso tomar zumos naturales de frutas o infusiones.
Alimentos con mayor índice de agua. Es aconsejable optar siempre por frutas y hortalizas de temporada (lechuga, zanahoria, tomate, pepino, sandía, melón, uvas, etc.).
Proteger los pies del sol, en verano sufre más por la exposición a los rayos solares y la radiación ultravioleta.
Fumar daña la piel. El tabaco también es negativo para la piel. La nicotina reseca la piel, ya que provoca la reducción del flujo sanguíneo y la falta de nutrientes y oxígeno.
Consejos para evitar los talones agrietados
Visitar a un especialista para que determine el grado de sequedad o infección del pie, y ponga en marcha el tratamiento adecuado.
Calzado adecuado que no comprima el talón y evite su desplazamiento en el interior del zapato.
La hidratación con cremas específicas con prescripción para los pies es clave para mantenerlos 100% saludables.
En definitiva, cuidar la salud de nuestros pies es cuidar los cimientos que soportan todo nuestro cuerpo.



